Blog de Jonathan (en español)


La Revelación de los 5 Ámbitos

Me gustaría compartir contigo una revelación que el Señor me ha dado respecto a los ámbitos que actualmente existen en la Iglesia. Creo que entendiéndola en diferentes ámbitos, podemos también ver dónde Él esta trabajando para transformar a la Iglesia en una Esposa más madura para Cristo. Para hacerlo, tenemos que entender al cristianismo desde la perspectiva de los 5 ámbitos. Cada persona en la tierra vive en alguno de estos ámbitos, y dentro de cada uno de ellos existe una progresión, porque la gente está diseñada para moverse de una a otra a lo largo de sus vidas.

 

El ámbito del Mundo

Este es el punto de salida. Aquellos que viven en el sistema del mundo no son creyentes. No conocen al Señor y no caminan con Él.

 

El ámbito de la Iglesia

Cuando las personas se convierten en creyentes de Jesús, entran a ser parte del ámbito de la Iglesia. Aquí aprenden de compañerismo, de tener comunión con Dios, del bautismo, y los mensajes básicos del Evangelio. Algunas personas están toda su vida dentro del ámbito de la Iglesia, con un entendimiento muy básico de la Palabra.

 

El ámbito de lo Sobrenatural 

Algunas veces, las personas del ámbito de la Iglesia comienzan a darse cuenta de que debe haber más, y comienzan su transición hacia el ámbito de lo sobrenatural. Quizás comiencen a ver enseñanzas de Sid Roth, Patricia King, iBethel.tv, o cualquier otro ministerio carismático reconocido; y lo sobrenatural comienza a despertar un hambre espiritual en ellos que antes no tenían. Empiezan a pensar: “No puedo simplemente ir a sentarme a la Iglesia, tiene que haber algo más.” Como resultado, van en pos del ámbito de lo sobrenatural. He notado que típicamente el período de transición necesario desde el ámbito de la Iglesia hacia el ámbito de lo sobrenatural funciona así: por cada diez años que la persona haya estado en el ámbito de la Iglesia, necesitará dos años de “reajuste” para entrar en el ámbito de lo sobrenatural. Eventualmente, luego del período de transición, lo sobrenatural se vuelve parte de su vida normal. Así, la gente le agrega lo sobrenatural a su experiencia en la Iglesia.

 

El ámbito del Reino

Una vez que la gente se aclimató completamente al ámbito de lo sobrenatural, están diseñados para seguir avanzando y llegar al ámbito del Reino. Esto es lo que sucede cuando la gente comienza a pensar: “Estamos sanando a las personas en la Iglesia, pero quiero ver mi ciudad transformada. Quiero ver a mi vecindario, a las familias, los negocios, a mi gobierno local, y todos esos lugares transformados.” Esto es moverse de lo sobrenatural liso y llano, a comenzar a pensar en extender el Reino. El concepto de las siete montañas del autor Lance Wallnau se conecta con este ámbito, como así también las enseñanzas que provienen de la Iglesia Bethel de Redding, California. En el ámbito del Reino, la gente piensa: “Esto va más allá de mi iglesia local o de sanar gente desde el púlpito en las mañanas de domingo. Necesitamos alcanzar nuestro vecindario. Tenemos que involucrarnos en la imagen más grande.” Así, el ámbito del Reino es más grande que el ámbito de lo sobrenatural, y el ámbito sobrenatural es más grande que el ámbito de la Iglesia. Cada ámbito expande la experiencia y la perspectiva de la persona mientras ésta progresa.

 

El ámbito del Nuevo Pacto

Finalmente, tenemos el ámbito del Nuevo Pacto, que es la reforma actual en la Iglesia. En el último medio siglo, la Iglesia ha comenzado a ser más sana y a adquirir una perspectiva más bíblica de lo que significa la expansión del Reino, y de lo que significa traer el Cielo a la tierra. Esto es muy importante. Pero el ámbito del Nuevo Pacto es un paso hacia delante en pos de la dirección donde nos estamos dirigiendo. En la actualidad, muy pocos ministerios son pioneros de este mensaje y Welton Academy es uno de los principales. El ministerio de Joseph Prince también es otro que se está moviendo es pos de este ámbito.

 

Lo que la gente se pierde si no vive en el ámbito del Nuevo Pacto es conocer lo que el corazón del Padre siente hacia ellos. Una de las evidencias más obvias se encuentra en la manera en la que cualquier persona que viva dentro de los otros ámbitos tiende a responder ante la tragedia o los desastres naturales. Cuando un evento terrible sucede, las personas no saben si fue Dios, el diablo, o el pecado humano. Se preguntan: “¿Esto fue un juicio de Dios, ira, o algo más?” La razón por la que lo hacen es porque no entienden que Dios actúa respetando el pacto en el que se encuentra. Como no comprenden la progresión de los pactos, no comprenden tampoco que la manera Dios actuó en el Antiguo Pacto no se parece a la forma en la que lo hace en el Nuevo Pacto.

 

Es por esta razón que la gente hace declaraciones desatinadas, tales como: “Dios es misterioso.” Eso no es cierto. Él no opera de manera misteriosa, y no es misterioso. De hecho, cuando el Nuevo Testamento habla de misterio, habla del misterio de la revelación de Cristo, quien ya no es más misterioso porque ha sido revelado. Lo que una vez fue misterioso es ahora revelado para nosotros en el Nuevo Pacto:

 

 

Antes bien, como está escrito: “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios." (1 Corintios 2:9-10).

 

La primera parte del pasaje es una cita de Isaías 64:4, del Antiguo Testamento. Pablo nos estaba diciendo que lo que estuvo escondido ha sido revelado por el Espíritu. Como Dios actúa siempre en concordancia al pacto en el que está, podemos saber lo que Él quiere hacer. ¡Y también podemos saber lo que Él no quiere hacer! Esta es la relación del Nuevo Pacto que tenemos con Dios. Si sabemos que tenemos esta clase de relación con Él, entonces conoceremos nuestros propios corazones y también el Suyo. Entonces, cuando algo trágico suceda, podremos conocer Su corazón y posición en el evento, porque estaremos conectados con Su corazón. Todas estas preguntas son respondidas al entender el pacto en el que estamos. Aquellos que viven el ámbito del Nuevo Pacto tienen un entendimiento profundo del corazón del Padre y tienen respondidas estas preguntas.

 

Por el contrario, una falta de entendimiento de los pactos previos puede velarnos la imagen de Dios. Si no entendemos el Antiguo Pacto, se vuelve un velo que no nos permite ver Su corazón y conocer cómo Él realmente es. En cambio, miramos a la Ley y vivimos en temor, incluso cuando ya no vivimos en ese pacto. El hecho importante que mucha gente pasa por alto es que el Antiguo Pacto siempre fue un pacto temporal, y que Dios prometió desde el principio reemplazarlo con la circuncisión del corazón, que es el Nuevo Pacto (Deuteronomio 29:12-30:6).

 

Así, el ámbito del Nuevo Pacto nos ayuda a entender lo que el Rey siente por nosotros. Muchos cristianos tratan de extender el Reino, pero ni siquiera conocen el corazón del Rey en torno a ellos.

 

Si no conocemos el corazón del Padre hacia nosotros, entonces viviremos y nos sentiremos como huérfanos y leeremos la Biblia con una gran confusión acerca de Su corazón. Uno de los errores más comunes es la forma en la que la gente comienza a creer que todo lo que la Biblia dice es aplicable para cualquiera, en cualquier momento. Esto no es verdad, porque algunas de las cosas que están en la Biblia fueron bajo el Antiguo Pacto, bajo el cual ya nadie vive. Podemos leer y aprender de estos pasajes, pero no son aplicables de la manera en que lo fueron para la audiencia original. Como dijo Pablo, “Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos.” (1 Corintios 10:11). Entonces, podemos aprender de estos ejemplos, pero no aplicar la Ley del Antiguo Pacto para una situación de nuestras vidas. Algunas personas han tratado de decir que la Biblia es un libro chato y que todo aplica de la misma manera; y que todo es voluntad de Dios. Esto está muy lejos de lo que la verdad del Nuevo Pacto presenta en el Nuevo Testamento. Es por esta razón que la gente que vive en el ámbito del Nuevo Pacto no mezcla los pactos.

 

Muchas personas rechazan el Evangelio por causa de que el mensaje que reciben de la Iglesia es una mezcla del Antiguo Pacto y del Nuevo Pacto, y no pueden recibirlo. Desafortunadamente tenemos esta mezcla, y ha sido un problema incluso desde los tiempos de la Iglesia primitiva. De hecho, gran parte del ministerio de Pablo consistió en luchar en contra de la mezcla del mensaje del Evangelio, sobre todo contra los judaizantes, quienes trataban de llevar a la gente bajo el Nuevo Pacto nuevamente hacia el Antiguo Pacto. El libro completo de Hebreos y el de Gálatas, y grandes porciones de las otras partes de las cartas de Pablo tocan esta problemática que la Iglesia atravesaba. El mismo problema con la mezcla entre el Antiguo Pacto y el Nuevo Pacto existe hoy en día, y se ha infiltrado en la manera de pensar y en el raciocinio de la Iglesia. Es por esta razón que el ámbito del Nuevo Pacto es tan importante. La reforma que Dios está trayendo a la Iglesia lidiará con el pensamiento del Antiguo Pacto y establecerá a las mentes de la persona con un pensamiento del Nuevo Pacto. Abolirá con el temor, con la paranoia relacionadas con los últimos tiempos, el legalismo, la inequidad de género, el racismo, y otras áreas en las que la Iglesia está fallando. Este es el lugar hacia donde la Iglesia mundial se está dirigiendo. Esto es lo que el Espíritu Santo está haciendo en nuestros días.