Blog de Jonathan (en español)


Los 10 pilares de la Reforma respecto al hambre espiritual.

He decidido hacer algo respecto al aniversario de la Reforma. Ya pasaron 500 años desde que Martín Lutero clavó sus 95 tesis en la Iglesia de Wittenburg, Alemania.

 

Cada mes, estaré lanzando una serie de lo que yo llamo “pilares” de esta nueva reforma, por los que la Iglesia debería luchar. Esta vez, hablaré respecto al hambre espiritual:

 

  1. Podemos elegir dar fruto al 30, al 60 o al 100 por uno. (Mateo 13:8).

 

  1. Podemos no dar fruto en absoluto, dar poco fruto, o dar mucho fruto. (Juan 15:2).

 

  1. Dios espera que hagamos crecer y aumentemos la gracia, dones y talentos que Él nos ha dado. (Mateo 25:14-30).

 

  1. Podemos elegir enfocarnos en el reino invisible y eterno, en vez de en el reino temporal y físico. (2 Corintios 4:18).

 

  1. Sin fe es imposible agradar a Dios… Él recompensa a todos los que diligentemente lo buscan (Hebreos 11:6).

 

  1. “Acérquense a Dios, y Él se acercará a ustedes.” (Santiago 4:8).

 

  1. “En lo que requiere diligencia, no perezosos, fervientes en espíritu, sirviendo al Señor.” (Romanos 12:11).

 

  1. Debemos avivar nuestra pasión espiritual: “Sin leña, se apaga el fuego.” (Proverbios 26:20).

 

  1. Siete cosas que solo hace la gente hambrienta de Dios: orar, hablar en lenguas, ayunar, alabar, leer la Biblia, estudiar la Palabra, meditar en la profecía personal. (Mateo 6:16; Juan 4:23; 1 Corintios 14:5; 1 Timoteo 1:18, 5:17; 2 Timoteo 2:15, 3:16).

 

  1. Cuatro cosas que la gente hambrienta de Dios hace con otros: alabar, animarse los unos a los otros, dar afecto, ser edificados. (Romanos 12:10; 1 Corintios 14:26; 2 Corintios 13:11; 1 Timoteo 3:10, 5:11; Hebreos 10:24, 13:21; 2 Pedro 1:7).